DESARROLLO VS DESARROLLO

Es más que sabido que sin conservación no hay verdadero desarrollo, por tanto ya no está en discusión la necesidad imperiosa de conservar los recursos para garantizar la sostenibilidad del progreso.

Sin embargo, en la búsqueda de alternativas que mantengan las exigencias de confort y modernidad que nuestra vida exige, seguimos dando respuestas a una demanda de crecimiento indefinido con recursos naturales finitos.

Ser conscientes de esta realidad, nos obliga a aplicar los cambios necesarios para sustentar un nuevo modelo que obedezca a las necesidades ambientales y sociales actuales y no del pasado siglo XX

ACTIVIDADES Y PROYECTOS - PANAMA SOSTENIBLE










jueves, 25 de noviembre de 2010

DESARROLLO SOSTENIBLE, MUCHO MÁS QUE UN DISCURSO

Nuestro mundo globalizado, va más allá de las políticas de libre mercado, y la industrialización de nuestras economías. También enfrenta el reto del cambio climático producido por el calentamiento global, cuyo acelerador principal ha sido nuestro modelo de desarrollo contaminante y en extremo consumista. Ya no se tratan de cuentos apocalípticos o de exageraciones al mejor estilo de Hollywood; es una realidad que nos alcanzó y que todavía seguimos discutiendo como poder afrontarla, mientras algunos pierden más tiempo tratando de negarla.
Lo cierto es que, los así llamados, fenómenos naturales como los ciclones y tsunamis que han arrasado con gran cantidad de vidas humanas en el sudeste asiático, el Caribe y sur de los Estados Unidos, cada vez más trascienden la definición de fenómeno, para convertirse en una realidad globalizada y cada día, de mayor intensidad y presencia.
De frente a esta endemia climatológica ¿qué hacemos?
La ciencia y la técnica se conjugan en la búsqueda de adaptación a una realidad que ya no podemos revertir. La humanidad no tiene otra alternativa que adaptarse al cambio y mitigar el impacto de su modelo de consumo y de construir ciudades. Es por ello, que ejemplos negativos como lo sucedido en Nueva Orleans luego del huracán Katrina, están sirviendo para crear modelos de construcción más adaptables, con mayor conservación y respeto a las áreas costeras de humedales y manglares y de un uso más eficiente de la tierra articulando más estrechamente las actividades de un conglomerado urbano para dejar así más espacios verdes, mismos que se traducen en mejor y mayor absorción del suelo, más espacios públicos, protección de las barreras naturales ante los desastres naturales y mayor calidad de vida para las personas.
Insistir en el desconocimiento de la importancia que los manglares y áreas de humedales juegan en el proceso de desarrollo y la seguridad humana, es uno de los actos de mayor ignorancia de los tiempos modernos. Cada m2 de humedal que se rellena, equivale exponencialmente a la pérdida en la capacidad de absorción de agua, que es precisamente una de las principales funciones de los humedales, que han protegido la vida de las personas a lo largo de la historia. Eso sin mencionar que las viviendas emplazadas sobre rellenos, sentirán con mayor intensidad los terremotos y por ende estos serán más destructivos, precisamente por la inestabilidad del suelo fangoso.
Los asentamientos humanos establecidos en zonas de humedales son mucho más vulnerables a las acciones climáticas naturales y están expuestos a desaparecer, lo estamos viviendo ya.
Un paso hacia el futuro y concreto es empezar a visualizar la conservación de las áreas de humedales y manglares como instrumento vital para el desarrollo. Seguir señalándolas como áreas baratas para construir y con potencial para urbanizar, es ignorar lo que la ciencia y el conocimiento están aportando en materia de sostenibilidad.
Construir el futuro de nuestras ciudades con respeto a los recursos naturales, es vital en un modelo de desarrollo moderno y acorde con la realidad que el cambio climático nos impone hoy.

Raisa Banfield
Fundación Panamá Sostenible

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